Sobre la soledad

Hay muchas frases sabias sobre la soledad:

La soledad es la suerte de los espíritus excelentes. Son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos. El hombre solitario es una bestia o un dios. El hombre más fuerte del mundo es el que está más solo. La soledad es la gran talladora del espíritu…

El 95% de las frases sabias sobre la soledad son escritas por hombres y hacen pensar en El hombre, en la soledad del hombre no sólo como especie sino como género. Un hombre solo es un Dios, un sabio, un maestro, un poeta… Una mujer sola es una mujer abandonada, digna de la compasión y el asombro de vecinos, familiares, colegas y amigos. ¿Vive sola y no es infeliz? ¿Cómo hace? ¿No se aburre?

Nadie se imagina a una mujer que lleva casi treinta años viviendo sola en actitud de sabia sino que inspira miedo y lo digo por experiencia propia. Mi hermano menor dice que no se puede confiar en la gente que vive sola, los vecinos se sienten atacados porque no los miro ni los saludo y los niños me miran con temor y reverencia, como si se hallaran ante la bruja del 71 hecha carne, una  bruja risueña que no se ríe con ellos sino de ellos y con las escasas visitas que recibo: dos amigos hombres (que toman por mis múltiples amantes según su mirada desorbitada de vecinos confundidos) y hermanos y sobrinos que pasan por la casa de la bruja alegre dos o tres veces durante el año.

Pocas mujeres asumen la soledad como centro de su vida por más que lo intenten y no saben de lo que se pierden. Viven con esposos, hijos, hermanos, madres o tías; tienen animales, plantas, peluches, dildos, muñecos inflables, telenovelas, series, vecinas chismosas, familiares insoportables y mueren sin saber lo que llama el sabio salir de la minoría de edad, mueren sin saber lo que significa dejar de ser tratadas como niñas,  madres o enfermeras.

Muchas de estas pobres mujeres desvalidas y temerosas se llaman a sí mismas feministas y uno no sabe si reír o llorar.

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Deleuze y Olímpica Estéreo -a propósito del humor involuntario de Catalina Ruiz-Navarro

Han pasado más de cuatro meses después de que se comprobó el plagio de Catalina Ruiz-Navarro en su trabajo de grado en la Universidad Javeriana para pontificar como filósofa y a medida que pasa el tiempo se vuelve más divertida la historia porque se han agregado nuevos ingredientes que han hecho devenir a Cata en cómica, el sueño frustrado de Carolina Sanín.

El pronunciamiento de Mario Jursich en Facebook dinamizó la historia porque muchas personas consideraron que si alguien como él se pronuncia sobre los 53 pares de comillas que faltan a lo largo de cuarenta páginas entonces debemos empezar a hablar en serio del asunto porque dejó de ser la intriga de una señora chismosa y envidiosa, es decir yo, y se convirtió en un asunto que a todos nos debe indignar y debemos tratar de forma seria, con altura.

Llevamos dos semanas de indignación y creo que sirvió de algo porque se pronunciaron dos grandes personalidades de los medios que minimizaron el plagio de Catalina y exaltaron sus cualidades humanas, su simpatía, su actitud de mujer moderna y su espíritu frentero. Fidel Cano Correa (director de El Espectador) considera que un plagio viejo -de hace diez años- es una especie de travesura de Cata, que debemos olvidar y perdonar porque era joven e inexperta. Eso es lo que da a entender y remata diciendo que aunque no es una intelectual rigurosa a él le gusta su estilo y no la va a castigar.

Luego Matador (caricaturista de El Tiempo), la defendió con estas palabras: Apoyo a escribe bien y tiene criterio. Acusarla de plagio desde un portal web, es una celada rastrera.

Fidel Cano y Matador no ven el plagio como delito, deshonestidad intelectual y falta de ética sino como una tontería sin importancia y la pregunta que nos hacemos quienes observamos desde la barrera es por qué los hombres poderosos del periodismo protegen y defienden a Catalina Ruiz-Navarro de forma condescendiente, como en actitud de hermanos mayores y si esa actitud no entra en contradicción con el hecho de que ella se presente como feminista empoderada, autónoma e independiente.

También apareció un psiquiatra no tan reconocido y considera que quienes le piden explicaciones a Catalina Ruiz-Navarro tienen un problema de narcisismo, están enfermos y la atacan por su condición de mujer.

De la revista Arcadia le enviaron una entrevista a Catalina Ruiz-Navarro y @jmalaparte tuvo la gentileza de sintetizarla para nosotros y nuestra risa involuntaria:

Le preguntamos a Catalina por el plagio.

–¿Usted no plagió, verdad?

–No.

–¿Nunca se le ocurriría eso?

–No.

–¿No poner comillas ni citar no es plagio?

–No.

–¿Fue un descuido?

–Si.

–¿La atacan por feminista?

–Sí.

–Gracias por aclarar las cosas.

–Gracias por aclarar las cosas.

Y otro tuitero descubrió un nuevo talento en la feminista de moda: Qué ternura: modifica su acento en función de su público. Antier era chilanga, ayer gomela bogotana, hoy costeña. Por fin entendí el concepto del feminismo pop.

Hoy Catalina publicó su columna de El Espectador y descubrimos que le fascina oír Olímpica Estéreo y entonces nos imaginamos a Deleuze saltando de su tumba no precisamente para perrear con la feminista sino ante el asombro de lo que terminaron haciendo con sus libros.