De Madame Bovary a Nicolás Arrieta

Primero fuimos monos y jugamos encima de los árboles

Un día nos cansamos de jugar arriba y decidimos que podría ser más divertido jugar abajo

Estando abajo pensamos que podría ser divertido ponerse de pie

Y estando de pie aparecieron las tetas de las mujeres, desapareció casi todo el pelaje del cuerpo  y la comunicación no verbal se hizo potente

Con las manos libres empezamos a ver herramientas

y construimos puentes, caminos y medios de transporte

Los medios de transporte desplazan gente y transportan datos

Y a medida que avanza el tiempo los datos se desplazan más rápido:

Árbol caído, carruaje, carro, avión, internet.

¿Se puede ser más veloz?

Sospecho que no

Y la velocidad nos vuelve locos y tiende a confundirnos.

 

Volviendo a la bajada del árbol nos dio por comunicarnos con palabras, no sólo con las manos y con el rostro

Después dibujamos animales en las paredes

Descubrimos la marihuana y el opio mientras buscábamos frutas y verduras

Y cantamos y bailamos en tremenda traba alrededor del fuego y las paredes adornadas con dibujos

Entonces nos dio por escribir

Por crear familias

Por construir viviendas y quedarnos en un lugar fijo

Tuvimos más tiempo para pensar

Y nos dio por escribir en superficies suaves

Hasta que aparecieron los cuadernos y los plumones

Y después vino la imprenta

Y con la imprenta las bibliotecas y las universidades

Y con bibliotecas públicas y librerías todos pudimos ser cultos

Pero también apareció la radio, la televisión, la publicidad y el marketing

Y después vino internet

Y tuvimos internet sin haber leído Madame Bovary

Y Madame Bavary es como un personaje vivo

Porque Flaubert renovó la narrativa

Y vimos a Madame Bovary en la telenovela

Y después la vimos en el reality

Y después la vimos en las redes sociales

Y ahora podemos pensar en Nicolás Arrieta como una especie de Madame Bovary confundida en vivo, llorando en vivo, tatuada y hermosa desde su particular espejo, confundida y vacía porque es lo que soñó y ese sueño se convirtió en su tormento.

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Gaviota, La madre y Correo de inocentes

Por Juan Andrés

Esta señora dice haber visto la carrera de Margarita Rosa de francisco, en YouTube hay infinidades de entrevistas de ella donde se ve lo humana y sencilla que es, yo que se seguido su carrera se le ha visto cada logro de esta mujer, ha creado grandes personajes en televisión y cine, ha hecho música, teatro , plasma su forma de pensar en el Tiempo de una manera honesta. en esta publicación narra la historia de otra persona que no es Margarita Rosa, mas bien lo narra de una manera donde se siente con rabia porque no nació bonita y le tiene envidia a una actriz que solo le a dado lo mejor a su país, donde sus historias han mostrado mujeres que han dejado una gran enseñanza como lo fue Gaviota, la Madre o en correo de inocentes donde mostraba que una mujer común puede lograr sus objetivos luchado, donde ha sido una mujer que se ha alejado del encasillamiento de ser bella por siempre y ha querido mostrar lo humana que es, no entiendo el porque el afán de insultarla y de insultar a quienes la siguen, quizás muchos no hemos leído tanto pero eso no quiere decir que por eso no entendamos lo que ella puede expresar en lo que escriba y admirar su honestidad y franqueza, se supone que es una época donde las mujeres deberían estar unidas pero mas bien son enemigas naturales donde ven una mas bonita y mejor y quieren ver como la destruyen y eso es lo que la señora esta quiere hacer en esta publicación sin sentido y llena de estupidez, debería estar avergonzada de ser mujer, una mujer con cinco dedos de frente no hace la bajeza de insultar a otra mujer que nada le ha hecho , y si usted se ha leído mas de 20 libros y se cree una erudita pues de nada le ha servido porque con esta publicación solo muestra la lastre de persona que lleva dentro, una mujer hipócrita , falsa y cobarde que se escuda de una pagina de internet para despotricar su frustración como mujer, si tiene tantas tetas dígaselo de frente no se escuda en una red social porque nadie la puede ver
que vergüenza señora que usted sea una mujer de mi país

Margarita Rosa de Francisco y la crítica literaria

Para que haya parrhesía es menester que, al decir la verdad, abramos, instauremos o afrontemos  el riesgo de ofender al otro, irritarlo, encolerizarlo y suscitar de su parte una serie de conductas que pueden llegar a la más extrema de las violencias. Es pues, la verdad con el riesgo de la violencia.

Michel Foucault en El coraje de la verdad

 

Escribo desde hace más de veinte años y todavía no existo como escritora ni como crítica literaria en Colombia a pesar de que mucha gente lee lo que escribo en el blog, en Twitter y en otros medios. Leen el silencio, comparten los textos, murmuran entre ellos, se piden unos a otros no nombrarme, hacen de cuenta que no existo, pero cada cierto tiempo se arma el alboroto por algo que escribí y estalla un nuevo escándalo que en algunas ocasiones viene acompañado de amenazas de muerte, amenazas de ataque con ácido, censura, intimidación, calumnias y de nuevo me dicen que me van a dejar sin trabajo y sin honor.

Son ya casi diez años ocupándome de Figuras Ilustres de la Intelectualidad Colombiana y lo que trato de hacer es un ejercicio de crítica cultural con un toque de parrhesía. Sigo viva porque los milagros existen o porque todavía no he escrito sobre la gente verdaderamente peligrosa de este pobre país sin esperanza hundido en la ignorancia y el fanatismo.

Escribí un post sobre Margarita de Francisco que pretendía llegar a lo más íntimo de su ser para ofenderla y no se ofendió, se ofendieron  sus admiradores. Ella dice que se aparta de la persona que escribe y se queda con la escritura, con el don de la palabra,  el ritmo de las frases y Oh, sorpresa, resulta que no se ofendió la actriz de telenovela, la mujer a la que llamé frívola y superficial y, en cambio, han estado a punto de devorarme (cuando me he burlado un poco de ellos por su falta de talento, sus poses, su falta de rigor y su falsedad) los escritores, los intelectuales, la gente ilustre que escribe sobre la paz, el respeto, la tolerancia, el amor universal y la libertad de expresión.

Si Margarita no se ofendió con el texto reconozco en ella a una mujer que si está fingiendo es la mejor actriz que ha nacido y si no está fingiendo es la mujer más sensata, refinada, segura de su propia valía y civilizada  que ha nacido en el país del Usted no sabe quién soy yo.

Con ustedes, el post:

Cuando era niña veía televisión y oía radio con mucha atención. Veía a Margarita Rosa de Francisco y también la oía. Ella quería ser famosa, sabía que era bella, se presentaba como una mujer fuerte, con carácter, convencida de que sería grande y llegaría lejos y entre más la veía y más la oía más me convencía de que no es una Artista sino una diva de la horrenda televisión colombiana y las revistas de chismes y vulgaridad, una mujer superficial esclava de la fama barata, esclava del cuerpo y la apariencia, feliz con lo que proyecta ante la mirada ajena, ante un público bastardo, la base de la sociedad, la gente que ve telenovelas y lee revistas horribles en supermercados y salones de belleza.

Margarita quiso ser actriz de cine y cantante y no fue ni lo uno ni lo otro y ahora, después de los cincuenta, le está apostando a la filosofía y a la literatura, y como es la diva de millones de imbéciles, fans sin formación literaria ni filosófica, gente que no ha leído más de veinte libros en su vida, le siguen el juego, le hacen creer que es Artista y Pensadora y ella en pose humilde dice como Silva, haciéndose la boba: ¡¿Poeta yo?! ¡¿Filósofa yo?! ¡¿Pensadora yo?!  ¡¿Referente intelectual yo?! Y los millones de imbéciles le siguen el juego y la hacen ver humilde y profunda, como si fuera la versión femenina de Sócrates.

Crecí viendo y oyendo a Margarita Rosa de Francisco, viendo fotos suyas en revistas al lado de los “famosos”, afiches tirados en el suelo y portadas de revistas; la oía en tono arrogante hablando de los grandes proyectos que nunca realizó y nunca hablaba de literatura ni de filosofía sino de música y cine y en su arrogancia, sobradez y falta de sentido común se sentía más grande que Shakira y Sofía Vergara juntas y mientras la veía y la oía nunca se me pasó por la mente que pasados los cincuenta quisiera seguir figurando y entonces ahora la vemos como tuitera estrella, referente nacional y pensadora ilustre.

Toda la basura y superficialidad de la que fue esclava cuando era joven y adulta la quiere convertir en su Sabiduría pero lo que ella no sabe es que los únicos que pueden creer semejante patraña son sus admiradores, los televidentes de Caracol, RCN y lectores de revistas-basura; su fuerte no es la sabiduría sino actuar en telenovelas y  quién ve telenovelas, ¿Cuál es el maravilloso público que la adora? ¿Se puede tener talento para presentar un reality? ¿Quién ve un reality? ¿Quién se desvive de emoción ante una reina o ante una mujer a la que le montaron una telenovela en vivo con Carlos Vives y con la que se veía bastante complacida porque se sentía como una especie de Lady di criolla? ¿Una persona inteligente y profunda, una filósofa o una escritora hace todo eso, mezcla todas esas facetas, se expone en público y se convierte en la reina de las amas de casa y cree que eso es llegar lejos en la vida?

Usted no sabe quién soy yo

Por: Alvaro García Trujillo

Es curioso leer de alguien que debería ser cauto, una diatriba ponzoñoza contra alguien que no hace ningún daño y que por wl contrario trate de desembrutecer de buena fe a aquellos que (comparto la opinión) no saben del mundo sino lo que ven en telenovelas insulsas, noticieros amañados y revistas fatuas. Soy actor, hijo y nieto de letrados intelectuales, sobrino de pintores, padre de un filósofo y un músico, ambos sobresalientes en sus actividades, y sigo a Margarita. Parece, además que no soy el único que ha leído más de 20 libros en su vida entre los que la apreciamos y agradecemos su sencilla sabiduría, sus acertados comentarios, pero sobre todo, la transparencia y pulcritud de su pensar y la confeuwncia en su vivir, que es en últimas lo único que importa. Lamento, sin haber oído de usted jamás, leer de alguien que parece educada y tal vez, (especulo y lo siento) algo frustrada, tamaños despropósitos. Ojalá, pasada la emoción que la lleva a tales extremos, pueda ver lo bonito que hay, después de los cincuenta, en alguien que sin pretenciones se ganó el corazón de los colombianos, sin necesidad de títulos y grados rimbombantes. Ojalá encuentre usted la paz en su corazón.

Margarita Rosa de Francisco y la literatura

Cuando era niña veía televisión y oía radio con mucha atención. Veía a Margarita Rosa de Francisco y también la oía. Ella quería ser famosa, sabía que era bella, se presentaba como una mujer fuerte, con carácter, convencida de que sería grande y llegaría lejos y entre más la veía y más la oía más me convencía de que no es una Artista sino una diva de la horrenda televisión colombiana y las revistas de chismes y vulgaridad, una mujer superficial esclava de la fama barata, esclava del cuerpo y la apariencia, feliz con lo que proyecta ante la mirada ajena, ante un público bastardo, la base de la sociedad, la gente que ve telenovelas y lee revistas horribles en supermercados y salones de belleza.

Margarita quiso ser actriz de cine y cantante y no fue ni lo uno ni lo otro y ahora, después de los cincuenta, le está apostando a la filosofía y a la literatura, y como es la diva de millones de imbéciles, fans sin formación literaria ni filosófica, gente que no ha leído más de veinte libros en su vida, le siguen el juego, le hacen creer que es Artista y Pensadora y ella en pose humilde dice como Silva, haciéndose la boba: ¡¿Poeta yo?! ¡¿Filósofa yo?! ¡¿Pensadora yo?!  ¡¿Referente intelectual yo?! Y los millones de imbéciles le siguen el juego y la hacen ver humilde y profunda, como si fuera la versión femenina de Sócrates.

Crecí viendo y oyendo a Margarita Rosa de Francisco, viendo fotos suyas en revistas al lado de los “famosos”, afiches tirados en el suelo y portadas de revistas; la oía en tono arrogante hablando de los grandes proyectos que nunca realizó y nunca hablaba de literatura ni de filosofía sino de música y cine y en su arrogancia, sobradez y falta de sentido común se sentía más grande que Shakira y Sofía Vergara juntas y mientras la veía y la oía nunca se me pasó por la mente que pasados los cincuenta quisiera seguir figurando y entonces ahora la vemos como tuitera estrella, referente nacional y pensadora ilustre.

Toda la basura y superficialidad de la que fue esclava cuando era joven y adulta la quiere convertir en su Sabiduría pero lo que ella no sabe es que los únicos que pueden creer semejante patraña son sus admiradores, los televidentes de Caracol, RCN y lectores de revistas-basura; su fuerte no es la sabiduría sino actuar en telenovelas y  quién ve telenovelas, ¿Cuál es el maravilloso público que la adora? ¿Se puede tener talento para presentar un reality? ¿Quién ve un reality? ¿Quién se desvive de emoción ante una reina o ante una mujer a la que le montaron una telenovela en vivo con Carlos Vives y con la que se veía bastante complacida porque se sentía como una especie de Lady di criolla? ¿Una persona inteligente y profunda, una filósofa o una escritora hace todo eso, mezcla todas esas facetas, se expone en público y se convierte en la reina de las amas de casa y cree que eso es llegar lejos en la vida?

Catalina Ruiz-Navarro y Gustavo Rugeles

Desde hace más de seis meses el portal Plagiosos está esperando una explicación de Catalina Ruiz-Navarro, la Universidad Javeriana o El Espectador sobre el plagio comprobado de cuarenta páginas en su trabajo de grado para ejercer como filósofa. Ese mismo portal ha ido revelando nuevos plagios y autoplagios de la feminista estrella y todos los medios siguen guardando silencio. En las redes sociales menos de diez personas  han llamado la atención sobre el delito y ninguno de esos análisis o llamados de atención han logrado que los medios se fijen en el tema y la pregunta sigue siendo la misma: ¿Por qué los medios protegen a Catalina Ruiz-Navarro si todos saben que a medida que pasa el tiempo tiene menos credibilidad? ¿Por qué un asunto tan serio como el plagio en una persona que se posicionó como figura pública, intelectual, periodista y feminista pasa desapercibido en Colombia y hechos que deberían escandalizarnos menos porque son pan de cada día en uno de los países más subdesarrollados y violentos del mundo puede ser objeto de indignación durante semanas por medios oficiales, portales independientes y por tuiteros como si se tratara de un hecho extraordinario?

Gustavo Rugeles agredió a su novia en diciembre pasado y también agredió a su novia anterior hace dos años. En una hora tres mujeres en Colombia se acercan ante la autoridad competente para denunciar maltrato y violencia intrafamiliar, en quince días de 2018 en Colombia han muerto más de siete mujeres y quien cometió el crimen fue su pareja sentimental. El Caso Gustavo Rugeles ha sido registrado en todos los medios, fue primera página en El Espectador el domingo anterior, Daniel Coronell se ocupó del “nazi de Bosa” en su columna dominical de la revista Semana y el pobre muchacho, usado por los poderosos para publicar información delicada falsa o verdadera en el portal llamado El Expediente -donde aparece como Director- el pobre hombre enamorado del poder y de los poderosos,  joven aspiracionista como Catalina Ruiz-Navarro pero machista y sin fotos en bikini y como si fuera poco residente de Bosa (¿a quién le importa la vida y la suerte de un habitante de Bosa?), ese hombre que seguramente necesita ayuda psicológica y no ser usado como escudo entre enemigos que ejercen como políticos, abogados y periodistas poderosos que quieren más poder porque son avaros y escriben con odio, ese ser inocente llamado Gustavo Rugeles ha sido objeto de análisis y de repudio en todos los medios y la pregunta es simple: ¿Por qué siendo la violencia contra la mujer un hecho que no debería escandalizarnos tanto porque vivimos en medio de esa violencia desde que Colombia existe como República Independiente y mientras escribo esta frase un hombre está humillando, violando, despreciando o dándole golpes a la mujer que “ama”, por qué si el caso Rugeles es uno entre millones y han muerto varias mujeres en dos semanas en manos de sus parejas, por qué ese caso en particular ha sido y sigue siendo tan importante para todos los medios y tantos columnistas, incluida Catalina Ruiz-Navarro, quien también lo acusó de forma violenta en su columna de El Espectador?