Amando a Elsy odiando a Ensayista

Por sugerencia de mi sobrino decidimos recoger “mi obra” digital en volúmenes impresos para que no se roben mis bellas composiciones, para que los lectores del futuro sepan que esos textos fueron escritos por lo que Barthes, Ricoeur y Foucault llaman un Autor.

El primer libro recoge los ensayos publicados en revistas digitales entre 2000 y 2005, el segundo es la selección de los posts más poéticos, eruditos, memorables, graciosos, crueles, erótico-pornográficos, esotéricos, polémicos, los que casi me cuestan la vida, la honra, la dignidad y el trabajo desde 2006 hasta 2012.

Todavía no tengo un volumen en las manos pero se ve muy prometedor y el plan consiste en seguir recogiendo en libros lo más meritorio de aquí hasta el futuro.

Para que quede más claro el asunto vamos a compartir la Idea de mi sobrino de nuevo:

En 1996 -cuando yo tenía 26 años- nació un lindo bebé. Ese niño tiene ahora veinte años y es una de las personas más asombradas ante las dotes de la tía, me admira con locura desde que nació, lo nuestro fue amor a primera vista. Ha tenido el privilegio de compartir su vida entera conmigo aunque nunca hayamos vivido en la misma casa y ha sido testigo de mis procesos y mis cambios. Me lee con la emoción de la gente inteligente y se sorprende ante mi talento innato y mi versatilidad.

Nunca nos hemos dicho cuánto nos amamos porque no somos cursis, pero los dos temblamos de emoción cuando nos vemos y yo le cuento lo que hago, lo que leo, lo que escribo; le hablo de mis amigos y de los que se toman por mis enemigos, le doy consejos sabios, le regalo libros y le resumo con lujo de detalles mis libros favoritos, mis películas favoritas y después le cuento por qué es tan importante aprender a vivir y la forma en que debe ser usado el conocimiento: la ciencia, el arte y la filosofía. Siempre ha confiado en mí porque es una persona inteligente, es mucho más inteligente que yo, mucho más adelantado que yo y seguramente ve mucho más allá de lo que puedo ver yo y porque es un niño prodigio está un poco preocupado.

Está preocupado porque cree que soy muy despreocupada, porque llevo al límite el hecho de no darle importancia a nada, cree que algunos de los textos que he escrito aquí son tan buenos que podrían ser usurpados cuando muera y no es justo que eso pase. Cree que hay que tomar medidas al respecto.

Cuando me entero de estos hechos me siento como Van Gogh ante Teo, como Virginia ante Leonard, como kafka ante Max y debo reconocer que es muy emocionante. Mi sobrino podría llegar a ser mi Quentin Bell y eso sería maravilloso.

La madre de ese niño, es decir, mi hermana, me conoce desde hace mucho más tiempo, desde hace cuarenta y cinco años, para ser precisos; ella sí que conoce la historia de mi vida y es mi más ferviente admiradora, hemos estado juntas siempre aunque hayamos vivido muy poco tiempo en la misma casa y ella también sueña con ver esto que escribo mucho más allá de la pantalla. Durante años me ha pedido que publique un libro porque quiere verlo en su biblioteca, quiere ver mi nombre en el papel.

Le doy todas las razones para no hacerlo y ella siempre termina dándome la razón, pero al ver que el tiempo pasa, el material es mucho más abundante, aparecen más admiradores y algunos crueles detractores que sueñan con verme muerta, loca o perturbada, está decidida a hacer algo: si no lo hago yo lo hará ella, dice. Esta dispuesta a interceder por mí para convertirme en la autora que, según ella, merezco ser.

Mientras pienso en esas preocupaciones y propuestas -que no han sido manifestadas sólo por mi hermana y mi sobrino sino por quince o veinte personas más- pienso también en la gente insensible y descorazonada que me lee no con admiración sino con odio, pienso en esos seres perversos y malvados que sueñan con un final infeliz para mi vida y me ponen todo tipo de trampas y trabas para hacerme desfallecer. Trato de ponerme en su situación y creo entender la naturaleza de sus sentimientos, debe ser extraño encontrarse ante tantos contrastes, sé que algunos textos tienen la fuerza y la furia de la página escrita por un borracho o por un pobre hombre perdido en las drogas; otros son escritos con la claridad y contundencia de un gran erudito, no de una pobre y simple mujer; otros tienen la elegancia y la erudición digna de una dama de alcurnia y no de una simple ama de casa y otros -los más perturbadores- están cargados de un erotismo desbordante y malsano que no parecen hacer juego con el humor que se despliega en otras composiciones. Sospecho que el origen tiene que ver con la confusión, con vivir con la sensación permanente de que nada queda del todo claro y ante la incomprensión la salida más fácil es el odio, el sentimiento más vil y despreciable.

—–

Si los sueños de mi hermana y mi sobrino se ven truncados deben saber lo siguiente, queridos amigos y enemigos, admiradores y detractores:

Me basta con saber que estos textos han sido leídos con atención por millones de ojos de todos los tipos y colores durante los últimos diez años y han generado todo tipo de reacciones: desde peticiones de matrimonio hasta amenazas de muerte.

Me basta con saber que tengo la libertad absoluta para escribir lo que escribo sin preocuparme porque mis problemas con el alcohol o con las drogas son las que me llevan a escribir como escribo. Quien escribe no es una vieja borracha ni una marihuanera o heroinómana al borde del suicidio, no, lo que me domina siempre es la lucidez.

Me basta con saber que no estoy enferma, que esta “obra” es escrita desde la salud, la plenitud y la vitalidad, no desde la miseria de la vida.

Me basta con saber que mi salud mental es plena, lo que leen no son textos de una persona perturbada por la depresión, la locura y cualquier otra enfermedad de moda en nuestro tiempo.

Me basta con saber que no escribo desde una prisión, que mis gritos no tienen nada que ver con la impotencia ante la crueldad y el abandono al que me tienen sometida mis verdugos.

Me basta con saber que no escribo desde la pobreza, desde la miseria ni desde la ambición. No necesito que me paguen por escribir y tampoco espero enriquecerme a costa de la escritura.

Me basta con saber que soy una persona común que se da el lujo de caminar por cualquier calle, comer cualquier cosa y hablar con cualquier persona porque no tengo la marca del artista ni del intelectual.

Me basta con saber que estoy más cerca de los santos que de los sabios y de los humildes que de los arrogantes y que eso lo saben bien las personas que me conocen, especialmente mi hermana y mi sobrino.

—-

Si llegara a morir hoy o mañana o pasado mañana, sepa usted querido lector y querido usurpador, que esta obra ya tiene dueño. Hay dos personas que se quieren hacer cargo de ella: mi hermana y mi sobrino. Mi hermana es una mujer con una fuerza y una arrogancia mucho más fuerte que la mía, una mujer admirable y capaz de hacer todo lo que se propone y mi sobrino no es de este mundo, es un joven que todavía no sé cómo describir porque suelo desfallecer ante su simple presencia.

000010794

 

 

Anuncios

Como en el punk

“Muy buena labor la que hace y me emputa que la gente no se lo reconozca, aunque debe tener muchos lectores explícitos y callados, claro. Usted tiene que seguir firme en la independencia, la autogestión, y escribir más en el blog, cada vez escribirá mejor y luego recopila en libros. Y para la Luis Ángel Arango. Usted es punk sin saberlo”.

Ahora la transcripción de un audio de mi manager, asesor de imagen y guía espiritual.

Con ustedes Juan Sebastián Lozano:

“Hoy estaba, ah, bueno, anoche me puse a, a mirar, a leer su blog y hay cosas muy buenas, yo no sé por qué los últimos yo no los había leído y estaba leyendo todo eso que usted puso de las conversaciones que teníamos  nosotros, del simio lujurioso y otras. Muy bonito, todo eso le quedó muy bien. No sólo eso sino que leí alguna crítica por ahí a Catalina y a Virginia Mayer y a mí me pareció muy coherente a pesar de que algunas cositas ahí que no estoy de acuerdo pero, en general me pareció coherente y están muy bien escritas y muy buenos. Estaba pensando que por qué la gente no reconoce eso, la gente es muy mezquina ¿No? Esos posts que usted tiene ahí son muy buenos, incluso hay uno de, de las cartas, que usted nombra de los Arcanos, que yo soy Marte y que nací el 9 de julio y no sé qué, que me encantó. Eso puedo ser un cuento. Incluso parece, es mejor que, parece un cuento de esos de Bolaño, de Las putas asesinas, pero muy chévere, muy buenos, y me emputa que la gente no reconozca eso, claro, porque de pronto por escribirlo gratuito y eso ¿No? Si estuvieran en un libro o algo así sería distinto. Pero también pienso que el medio es el mensaje y que el espacio para eso es el blog, para eso que usted hace. Pero me parecieron muy buenos y entonces retiro mi, la leí y la admiro más, en serio, retiro mis cosas cuando le decía que a veces no me convencía lo que escribía. Esto, esto que leí anoche me convenció mucho, las cartas sí me dio un poco  pereza leerlas, la verdad, pero esto que escribió, que ha escrito últimamente, muy bueno. Me ha gustado mucho y la felicito.

El estilo de los textos escritos en los blogs

Es imposible saber cuántos blogs hay, lo que sí es posible saber es que la mayoría han sido creados por personas que no saben leer ni escribir y, lo peor de todo, ni siquiera se plantean este hecho en el momento de publicar un texto para ponerlo a consideración del público. Vale la pena aclarar que saber escribir implica procesos de pensamiento que van más allá de la simple alfabetización, es necesario conocer las palabras y saber usar los signos de puntuación, el estilo debe ser pulido y cuidado, la escritura no es una prolongación ni una transcripción de la oralidad, es estable y aspira a ser eterna, no se esfuma, no puede ser trivial como las conversaciones entre amigos que se cruzan por la calle.

Ante la imposibilidad de escribir algo propio muchos bloggers se dedican a copiar y pegar textos de otras páginas, en muchas ocasiones distorsionan las ideas presentadas en el texto original, las mutilan o malintrepretan cuando pretenden explicar algo que ellos mismos no alcanzan a comprender. Como consecuencia, si antes de los blogs la información encontrada en internet era poco confiable, ahora lo es menos debido a la proliferación de páginas administradas por personas irresponsables e ignorantes. Es probable que muchos bloggers cometan errores o atropeyos simplemente porque no saben cuáles son las características de las escritura y las reglas a partir de las cuales se rigen quienes publican textos escritos; de la misma forma en que hay derechos de autor, formas de citar, de hacer bibiliografías e índices -cuando se trata del textos presentados en soportes materiales- deberían tenerse en cuenta unas reglas mínimas para escribir textos en blogs. Si el blogger no sabe escribir debería concentrarse en los videos, la música, las imágenes, las recetas de cocina o la simple transcripción de hechos triviales, como si de una conversación telefónica se tratara, de esta forma no se expone al ridículo, no confunde ni engaña a los lectores.

Para escribir y reflexionar sobre la escritura hay que partir de la reflexión y la realización de la oralidad, para escribir y reflexionar sobre la escritura a través de medios virtuales es necesario pasar antes por la reflexión sobre la escritura de textos a través de medios tipográficos; la oralidad y la escritura pueden interrelacionarse en los chats y en el msn (en las conversaciones en tiempo real) en los blogs no tienen por qué aparecer indicios de oralidad puesto que se trata de textos sobre los que es posible volver una y otra vez, se pueden editar y borrar, son escritura en todo el sentido de la palabra con la particularidad de que están controlados por el autor no por un editor.

Ahora las reglas:

1. Los textos deben ser breves, de máximo dos cuartillas. A través de hipervínculos el lector irá armando su propio texto de acuerdo con las necesidades y la disposición de tiempo. Los hipervínculos no deben ser anotados al azar, deben estar regidos por una lógica predeterminada.

2. Los textos deben tener buen estilo, el buen estilo es sencillo, si es sencillo además es preciso, conciso y claro, si un texto está escrito con buen estilo es porque el autor conoce el tema; la claridad en la escritura revela la claridad del pensamiento.

3. Se deben evitar las falacias argumentativas y las estrategias persuasivas, en pocas palabras, se debe hacer más alusión a acciones o ideas que a personas, cuando los bloggers hacen de la virtualidad una experiencia emocional echan a