Orientalismo rebajado

Yoga

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Budismo zen

Budismo tibetano

El poder del ahora

Colorear mandalas

Buscar la iluminación

Perdonar y perdonarse

Ser consciente de la propia respiración

Meditar durante horas sentado ante una pared blanca

Cada quien escoge su camino, la forma de llegar a la sanación del cuerpo y del alma a través de métodos presentados en oriente por las mentes más brillantes, por los magos y los sabios que al parecer están más cerca de la verdad que los amantes de la materia y la realidad real, del mundo tangible representado en casas, carros, centros comerciales, helados, ropa, tarjetas de crédito… objetos para que los demás sepan de nuestra propia valía, los juguetes favoritos de los niños del mundo, los eternos hermanos menores, los hijos arrogantes que deben producir la risa de Dios porque creen que lo tienen todo cuando en realidad no saben nada y creen que meditando y respirando van a mejorar de empleo o van a atraer la prosperidad (económica).

La mayor parte de la gente en Colombia no lee libros. Aman los noticieros, los partidos de fútbol, las cirugías estéticas y la plata fácil sin necesidad de trabajar, no conocen la historia de oriente ni de occidente, no han leído filosofía ni literatura, pero a través del voz a voz sienten que se apropian de las ideas fundamentales, de lo que a lo largo del tiempo occidente ha tomado de oriente y sienten que viven la Gran Transformación porque han asistido a la conferencia o al curso del embaucador de moda que puede ser un humorista, un cantante, un futbolista, una prostituta o una ex Señorita Colombia y actual presentadora de farándula del noticiero de la noche, un hombre o mujer que se lucra a costa de la ignorancia, la confusión o la desesperanza ajena para robarles lo poco que todavía tienen, sea su esperanza o las pocas monedas que quedaban en el fondo de la mochila.

Todos respiran, todos meditan, se sienten iluminados y ayudan a otros a llegar a la iluminación, todos se sienten el pequeño Buda que da ejemplo con su propia iluminación y quieren instaurarse como maestros, como modelos dignos de ser imitados.

La Búsqueda puede parecer auténtica en el reino de la confusión, el desempleo, el abandono del Estado y desmoronamiento de la familia, la escuela, la iglesia y todo lo que parecía un territorio seguro para sentir que hay un motivo para levantarse de nuevo cada mañana y ponerse los zapatos con entusiasmo, para vivir con la ilusión de que todavía tenemos algo que nos anime a continuar.