No soy un Hada, soy una Puta. Mensajes desde Montreal

Hola,  acá son las 3 a.m. y llegó el momento de confesarle la verdad: el día que usted peleó con Juan yo le escribí un mensaje privado ofreciéndole disculpas por mandarle música, y perdón por estimular en usted la antipatía hacia Plastilina. En ese momento charlamos y quedamos en que yo usaría a Cristal Smyth para darle celos a las amigas. Efectivamente hubo compatibilidad y nos pedimos el teléfono. Debo confesarle que mientras usted se enfrascaba en peleas con tuiteros yo me dediqué a coquetearle a él. La verdad es que él me respondió levemente y yo me sentía como una gata roba maridos y mi hijueputez salió al limite.

Hablé mal de usted, le dije que era egocéntrica y que jugaba con nosotros como fichas. En mi soledad me refugié mucho en los mensajes de Juan, fue muy especial, siempre me supo escuchar y sabiamente decidió que debíamos ser amigos. Casi la mitad de conversaciones eran de usted, pero sería una falsa si le niego que entre los dos hubo una empatía muy bonita, que somos muy parecidos; él es una dulzura pero también es un ser errático, confundido, inconstante, defectos que terminan desesperando hasta a la más paciente.

Ayer hablamos 45 minutos de usted por teléfono, yo le había dicho que me parecía un ser muy cambiante y en la tarde envió un mensaje, feliz por retomar su amistad, en la noche se arrepentía totalmente. Yo le aconsejaba muchas cosas pero nunca entendí por qué es un ser dulce y al mismo tiempo tan duro.  Antier me dijo que yo mostraba el hambre con los hombres por eso puse eso en el post; el domingo intercambiamos mensajes y me contó con detalle lo de los squirts, yo necesitaba esa información para escribir mi post. Cuando leí el post de la humillación por amor sentía que se me rompió el corazón, y me sentía mal por coquetearle al man, con él hablábamos de zoologie, y él también hablaba de una paradoja de Nietzsche, de querer descabezar al ídolo, nunca entendí eso, y me autodenominé como una zunga roba novios. Efectivamente solo hablábamos, parecemos almas gemelas en gustos pero mi corazón estaba con usted.

El me pareció totalmente magnético y poderoso, pero su inconstancia y su personalidad lunar me hicieron ver la situación con objetividad, no quería ser zunga y mi lealtad estaba con usted, aunque en esos días de desconexión me dediqué a escuchar a Juan, me contó lo de su adicción, lo de su soledad, etc… y siempre reíamos y teníamos conversación, él esta mañana me preguntó que si volvía a contactarme con usted.

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Yo le dije que le iba escribir un texto y el post lo vio él antes de usted, creo que en ese momento me perdió algo de confianza, yo le dije que efectivamente era escritura pero que era lo que yo pensaba, acordando ser una espía esta noche y pues por eso le empecé a preguntar de él, le envié algunos pantallazos, pero después no quise, le dije que eran confidenciales y que yo estaba hablando muy mal de él.

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Creo que se molestó y por eso la advirtió de mí, yo le envié un mensaje diciéndole que me sentía afortunada de no haberme enamorado de él, que era lo peor. Finalmente el rompecabezas se completó, me di de cuenta de que él sufre porque no puede enfrentar el amor que siente por usted, por eso trata de destruirla. Finalmente él me envió un mensaje de voz, diciendo que no confiaba en mí y que tenía trastornos de personalidad; yo me sentí muy mal y por eso no me despedí de usted. A él le envié un post en su blog  agradeciéndole la amistad y pidiéndole perdón por traicionarlo, le dije que mi hilo con usted es mas fuerte.

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Así es Ensayista que confieso la terrible verdad, la vagabunda que llevo dentro de mí le coqueteó a Juan. Yo no soy un Hada, soy una Puta. Lo que siento por usted lo escribí hoy, no puedo producir una mejor obra, no puedo intentar seducir porque usted gusta de las vergas, y ahora menos conociendo los detalles de su intimidad con Juan. Twitter ha acabado con mi poca cordura, así que es mejor que desaparezca. Perdóneme por tratar de seducir a Juan, pero quizás me causan mucha obsesión sus relatos. Yo le preguntaba mucho a Juan por usted, cómo era su voz, y me contó todos esos detalles lujuriosos y concluí que soy voyerista.

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No me perdone,  a usted le toca perdonar diariamente y debe ser realmente agotador, me despido de usted mi adorada Ensayista, seguiré leyendo el blog, él es mi brújula, y si habla con Juan, pregúntele por mí, cómo soy, espero que él también me perdone. Ya es suficiente para mí, yo soy loca y sola, y no debo sumar más problemas virtuales a mi vida. Adiós Santa ensayista.

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Este texto fue el que le escribí a Juan: No me queda más camino que comentarte por acá, siempre me pareció lindo este escrito y te pregunté quién había sido la gitana de ojos grandes, me quedé con ganas de ver tus ojos, en el poco tiempo que fuimos amigos te fui leal, creo que Twitter es un veneno para una persona sola como yo, discúlpame por mi atrevimiento, creo que siempre mi hilo irrompible estuvo con ella, contigo, sentía cierta fascinación pero me molesto tu actitud errática y cambiante, eso era lo que te quería decir. Nunca hable mal de ti, solamente dije que enamorarse de ti era una perdición, era como hundirse en una lava sin salida. No puedo ser espía, no puedo jugar a dos bandas, mi post que escribí hacia ella es totalmente sincero pero no puedo ser su amiga, tú eres lejano y así te tuviera cerca serías distante. De toda esta locura de la autoficción me queda la hermosa sensación de conocer almas bellas; ella lejana pero finalmente mi maestra y tú una estrella que brilla dejando un haz de luz imborrable. Seguramente es verdad, tengo múltiples personalidades como dices, esta soledad extrema me está enloqueciendo, pero créeme que en mi corazón no tengo espacio para hacer mal. Si quieres cuéntale la verdad, tú sabes que yo soy experta en abandonar el barco antes que se hunda, cuéntale cómo te coquetié, cómo te envíaba mensajes para tratar de seducirte, y cuéntale también que tú me frenaste sabiamente que te tomaste el tiempo de escucharme y de darme palabras que me dieron aliento; sólo puedo desear que te sumergas en lo más profundo de tu ser, que no mires a los otros, que escribas, que te apasiones, no me guardes rencores, mi actitud contigo fue amorosa, por eso cometí el error de ponerme de justiciera en esa última conversación, tú nunca sabrás más de mí, ella tampoco. Pero tú sabes que soy voyerista y espero que en este blog se multipliquen los textos y yo pueda sumergirme en tu talento. Gracias por hacerme volar así fuera unos pocos días, amé tu voz y me sentía encantada cuando articulabas cada palabra y construías una frase tan bien dicha, tan bonita. Quisiera ser maga y quitarte todos esos tormentos y tristezas de tu alma, pero no lo puedo hacer ni siquiera te voy a conocer, hoy me despedí de mi Ensayista, tú te despediste de mí, me gustaría que los dos no se despidieran, y seguramente no va pasar del todo. Gracias amigo por escucharme, por ser sensible, perdóname porque te juzgué al final, perdóname por decirte que enamorarse de ti era lo peor que podía pasar, perdóname por herirte, quiero que para mí seas eterno, por eso visitaré constantemente este blog y quiero emborracharme con tus letras. Me hiciste fantasear mi vida soñada, amando un artista, patrocinando sus locuras, estimulándolo a crear, teniendo sexo salvaje… No va ser contigo ni con nadie, mi único refugio será el arte y pues de la ciencia vivo. Quisiera escribir eternamente con la esperanza de que tus ojos estuvieran mirando este texto pero es imposible, tú siempre estuviste tan lejos pero tan cerquita de mi alma. cuéntale toda la verdad, no vale la pena ocultar, mis errores…. Te acuerdas cuando jugábamos a las canciones y te decía molestando que te robabas un espacio de mi memoria, en estos días escuché mucho the kills y quiero robarme un espacio de tu memoria cuando escuches Impossible tracks de the Kills pero principalmente esta estrofa: here’s a full moon over Sunset Got our feet in perfect stride And we walk in perfect meter While we hold our smiles inside And we hold our smiles inside Like we’re holding back the tide And we stride in perfect meter Like the sun won’t ever rise. Te deseo lo mejor,  tú fuiste lo mas bonito del verano. Te quiero y te deseo lo mejor

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¿Soy un personaje de novela?

Desde hace unas dos semanas estoy hablando con una lectora frecuente de este blog y de mi cuenta de Twitter, una fiel y apasionada mujer bogotana radicada en Montreal. Ella sabe de mis amores,  mis rutinas,  mis gustos, lo que me mata de la risa y lo que me ofende hasta la furia; ha visto mis libros, la casa donde vivo, la ropa que me pongo, la sonrisa que me caracteriza y mi cara seria también.  A veces siento que me conoce mejor de lo que me conozco yo misma y entonces pienso que lo que me ha caracterizado siempre es la sinceridad en la vida real, en el trato cara a cara con la gente, y en lo que escribo aquí. No me parece justo que me hagan reclamos sobre lo que soy o lo que no soy  como ser humano -como persona de carne y hueso que no habla como escribe, que habla con muy pocas personas, que no aspira a nada en la vida, que no sueña con el poder, la gloria, el dinero, grandes posesiones ni autos de lujo; una pobre señora que vive la vida más estúpida del mundo y que no mata ni una mosca, una persona sin atributos, sin méritos de ningún tipo como para que ahora resulte que voy por ahí rompiendo corazones alrededor del mundo.

Me parece injusto que me hagan reclamos por algo que leyeron aquí y saquen la conclusión de que soy una persona que usa a otras personas, que tiene planes macabros, que es heredera de Maquiavelo y de los hombres más despiadados de la Historia de la Humanidad.

Nunca me pongo en contacto con nadie, la gente siempre llega, me habla un rato y se va. La lectora de la que hablo no puede quejarse de que le estoy haciendo daño porque le he pedido más de cuatro veces que no volvamos a hablar para evitar malos entendidos y ella vuelve a hablarme de nuevo y entre más me habla más se confunde y se obsesiona con la idea de que soy una persona peligrosa, despiadada, sin sentimientos, una especie de villana de la telenovela de la tarde.

Ella habla de respeto y admiración pero también habla de amor y deseo aunque vive en Canadá y yo no espero volver a salir nunca de Bogotá. Le he permitido todo tipo de piropos y he leído con atención lo que escribe sobre la naturaleza de sus sentimientos hacia mí. Se ha consagrado a leer este blog y el otro para tratar de conocerme mejor y en esa pesquisa ha descubierto que no soy la persona que creía que soy, cree que lo que me domina es el cálculo y que uso a las personas. Yo le aclaro todo el tiempo que soy persona de muy pocos amigos y que acepto conversaciones con muy pocas personas porque no me interesa conversar con mucha gente ni siquiera a través de un chat porque prefiero leer, escribir, oír música, comer, caminar, dormir… todo lo que me apasiona hacer en la soledad escogida y asumida desde hace ya bastante tiempo.

Me molesta mucho que esta lectora sin haberme visto nunca haya desarrollado tantas pasiones y haya caído en reclamos que se le harían a un ser querido con el que se ha establecido un compromiso.  Mi sueño es que esta triste historia no se vuelva a repetir nunca porque es muy desgastante para mí como ser humano de carne y hueso que tiene una vida por vivir aunque esa vida no sea la más emocionante del mundo.

Como en el punk

“Muy buena labor la que hace y me emputa que la gente no se lo reconozca, aunque debe tener muchos lectores explícitos y callados, claro. Usted tiene que seguir firme en la independencia, la autogestión, y escribir más en el blog, cada vez escribirá mejor y luego recopila en libros. Y para la Luis Ángel Arango. Usted es punk sin saberlo”.

Ahora la transcripción de un audio de mi manager, asesor de imagen y guía espiritual.

Con ustedes Juan Sebastián Lozano:

“Hoy estaba, ah, bueno, anoche me puse a, a mirar, a leer su blog y hay cosas muy buenas, yo no sé por qué los últimos yo no los había leído y estaba leyendo todo eso que usted puso de las conversaciones que teníamos  nosotros, del simio lujurioso y otras. Muy bonito, todo eso le quedó muy bien. No sólo eso sino que leí alguna crítica por ahí a Catalina y a Virginia Mayer y a mí me pareció muy coherente a pesar de que algunas cositas ahí que no estoy de acuerdo pero, en general me pareció coherente y están muy bien escritas y muy buenos. Estaba pensando que por qué la gente no reconoce eso, la gente es muy mezquina ¿No? Esos posts que usted tiene ahí son muy buenos, incluso hay uno de, de las cartas, que usted nombra de los Arcanos, que yo soy Marte y que nací el 9 de julio y no sé qué, que me encantó. Eso puedo ser un cuento. Incluso parece, es mejor que, parece un cuento de esos de Bolaño, de Las putas asesinas, pero muy chévere, muy buenos, y me emputa que la gente no reconozca eso, claro, porque de pronto por escribirlo gratuito y eso ¿No? Si estuvieran en un libro o algo así sería distinto. Pero también pienso que el medio es el mensaje y que el espacio para eso es el blog, para eso que usted hace. Pero me parecieron muy buenos y entonces retiro mi, la leí y la admiro más, en serio, retiro mis cosas cuando le decía que a veces no me convencía lo que escribía. Esto, esto que leí anoche me convenció mucho, las cartas sí me dio un poco  pereza leerlas, la verdad, pero esto que escribió, que ha escrito últimamente, muy bueno. Me ha gustado mucho y la felicito.

De 10 a 4

Ante la impotencia de la  página en blanco me acaban de dar dos consejos para que regrese la musa:

¡Oblígate a escribir!

Funciona masturbarse, una ducha y luego ¡Manos a la obra!

Mucho mejor si es de diez de la noche a cuatro de la mañana.

A mí me ha funcionado siempre

¡Ay! ¡No!

Ese no es mi método, dije yo un poco turbada

Me gusta escribir de forma natural, sin presiones, sin compromisos, sin que se trate de un encargo o de demostrarle al mundo que soy poeta, intelectual, pensadora, columnista, analista…

Escribir por escribir, eso es lo que me gusta

Que los dedos vuelen sin saber a dónde van,

Sin cálculo ni premeditación.

Las ideas aparecen caminando y sólo escribo de día aunque hoy hago una excepción porque apenas hace veinte minutos me dieron los consejos y van a ser la diez de la noche.

¡Sí puedo escribir de noche y no precisamente después de caminar, pero la idea de darme amor, tomar una ducha y luego saltar al teclado es una experiencia muy espectacular para alguien como yo!

Biología animal

Hay dos alternativas en literatura: hablar de sexo y dinero o no hablar de sexo y dinero.

Si el autor habla de sexo y dinero debe ser para burlarse del sexo y despreciar el dinero. Y esta será la literatura realista de crítica social. Para que la obra sea auténtica el autor debe ser sincero, debe burlarse del sexo y despreciar el dinero. Si va a despreciar el engaño, la adulación, la mentira, el fraude, la murmuración, la farsa, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor, la escenificación ante los demás y ante uno mismo… Si va despreciar todos esos sentimientos y prácticas viles tan frecuentes en los seres humanos debe ser sincero también. Que no sea una pose para quedar bien, para parecer profundo y sensible, para parecer lo que no es, para vender muchos libros, ganar muchos premios y encontrar buenos amigos y mejores amantes. No debe actuar de esa forma porque un lector inteligente y sensible lo descubrirá cuando lo vea en público (aunque es extraño encontrar personas inteligentes y sensibles en eventos públicos relacionados con literatura).  Si en tu libro quieres parecer Nietzsche no aparezcas con la cara de Ricardo Silva, Héctor Abad, Andrés Hoyos o cualquier otro escritor colombiano de renombre. Trata de ser tú mismo en la  vida y en la obra.

Si el autor no habla de sexo y dinero es porque se burla del sexo y desprecia el dinero, más todavía que el autor de literatura realista. Este es el autor de literatura fantástica. Aquí los seres humanos no se igualan con los conejos y los perros, no se rebajan a su condición más primaria, la de juntar las partes para darle vida a un nuevo ser o para resoplar como cerdos durante diez minutos de  locura; al autor sólo le importa ocuparse de las dotes intelectuales de sus personajes, su capacidad de análisis y síntesis. Le interesa lo más noble de su triste condición. Por eso se burla del sexo y desprecia el dinero y el recurso más efectivo para constatarlo tiene que ver con el hecho de que en sus composiciones los personajes no caen en prácticas sexuales y tampoco hay intercambios de dinero. No se habla de la condición sexual ni económica de los personajes.

Hay literatura fantástica en la que se involucra el sexo y el dinero, pero para que sea fantástica el sexo no debe estar relacionado con biología animal sino con violencia, crímenes y todo tipo de excesos. El lector debe terminar asqueado del sexo o muerto de la risa.

Los mejores representantes de estos géneros son Bukowski, Sade y Lovecraft. Sus libros están llenos de verdades que la gente no está dispuesta a oír, leer ni imaginar.

Felipe Restrepo Pombo: celebridad del “nuevo periodismo”

Tuve el placer de leer a Felipe Restrepo Pombo sin saber quién era, encontré por casualidad una biografía de Francis Bacon (el pintor) y sin pensarlo mucho compré el bendito libro. La vida de Bacon es alucinante y quería saber cómo abordaría un biógrafo contratado por Panamericana a este personaje tan particular.

Me encantó el estilo del biógrafo y la forma en que aborda la vida del artista, sentía plena identificación entre el objeto de estudio y el observador. Me emocioné al saber que se trataba de un periodista  bogotano y Felipe es muy bogotano, nada que  ver con  Fernando Molano, el homosexual pobre y feo que murió de sida poco tiempo después de su “compañero” Diego y que ahora, gracias a Héctor Abad Faciolince y a David Jiménez Panesso, va directo al Olimpo de las Letras Colombianas que compartirá con Andrés Caicedo, no precisamente por su estilo o la originalidad de los temas tratados en las obras sino gracias a su “muerte prematura”. En la biblioteca Luis Angel Arango le montaron un altar a Fernando -el bogotano pobre que aprendió a amar la literatura en las salas de esta  biblioteca- con el propósito de exaltar su Grandeza nacida de la pobreza y la fealdad.

Felipe Restrepo Pombo no tiene nada que ver con el muchacho pobre  y feo que soñaba con conocer el mar y correr desnudo por la playa tomado de la mano de su Diego, introducirse lentamente y amarse todavía más lentamente bajo aguas recién descubiertas… No, nuestro periodista estrella es mucho más cosmopolita: ha recorrido dos veces el mundo en busca de celebridades para entrevistar y luego perfilar en revistas tipo  SoHo, el espacio donde concurre la “nueva camada” de los Nuevos Cronistas de Indias, la fábrica de premios para “el mejor cronista colombiano”: Alberto Salcedo Ramos.

El título del libro es vendible: “Nunca es fácil ser una celebridad” y Felipe, como toda una celebridad del periodismo colombiano, ha aceptado entrevistas para casi todos los medios. Nos explica por qué es tan emocionante entrevistar celebridades y luego escribir sobre esos hombres y mujeres que él quiere presentar como simples seres de carne y hueso, como tú o como yo, pero que no puede dejar de exaltar en sus perfiles que saben a libro viejo porque no son textos pensados  para un libro sino que son encargos publicados en varias revistas durante los últimos quince años y que algún editor intuitivo de Planeta vio con buenos ojos para vender muchos ejemplares.

Felipe se prestó para el juego, pudo haber escrito otra biografía tan buena como la de Francis Bacon, algo uniforme y calculado, pero prefirió ceder a los requerimientos del mercado y al placer de ser la celebridad del momento gracias al lanzamiento de su  nuevo libro.

Lo más ofensivo de este tipo de perfiles, tan de moda en todas las revistas culturales y de farándula en Colombia, tiene que ver con el hecho de que estos periodistas consideran que por el simple hecho de observar el contexto en el que la celebridad se mueve, porque “estudian” cada uno de sus movimiento de manos y de ojos, porque revisan una y otra vez sus respuestas y sus titubeos, porque se ponen en contacto con amigos y enemigos de la víctima, porque recorren cada uno de los pasos que ha andado la estrella del momento, se ponen por encima del protagonista de la historia y se sienten con el derecho para interpretarlo, juzgarlo y ponerlo en ridículo ante sus ávidos lectores necesitados de morbo. La víctima puede ser Hugo Chávez o el último eliminado en el reality de Caracol.

Felipe se da el lujo de exaltar a Juanes y de burlarse de Houellebecq; nos presenta la imagen desgastada que todos conocemos de Ingrid Betancourt y de Antanas Mockus, nos recuerda que Ruven Afanador es grande gracias a una copia vil de la información que se encuentra de este fotógrafo de celebridades en Wikipedia. Una de dos: o nuestro Felipe fusila “biografías” de Wikipedia o es colaborador de esta nueva enciclopedia. ¡Increíble e inadmisible!

No-es-facil-ser-una-celebridad

¿Por qué no podría ser columnista?

Este año me invitaron a ser columnista y acepté, me preguntaron si quería publicar mi columna cada ocho días o cada quince y yo respondí sin dudar: “cada ocho días”. Quería escribir -claro- sobre procesos de escritura en las redes sociales, tenía mucho que decir y lo diría y empecé a escribir mi columna semanal. Cuando había escrito cuatro o cinco profundas reflexiones sobre Twitter, twitteros y tweets sentí que a medida que publicaba se agotaban las ideas y que no podía fallarme a mí misma, no podía olvidar que me había prometido muy joven -a los nueve años- no repetir lo mismo cien veces por plata, prestigio, orgullo u obligación y que sería una tontería ceder a los cuarenta.

Después de haber publicado menos de diez textos le escribí a quien me había invitado a ser columnista: “Pensé que tenía mucho que decir pero no era cierto y no quiero escribir sin deseo, no quiero escribir por escribir, no quiero posar de intelectual, inteligente, crítica, contestataria, informada o actualizada, no quiero parecer forzada como casi todos los columnistas en algún momento de su triste carrera”.

A veces pienso en los columnistas por contrato y siento escalofrio, una semana se pasa muy rápido y no cambia mucho el panorama como para que todos los pensadores tengan algo que decir, algo tan bien pensado que ponga en actitud reflexiva a sus lectores. También pienso en María Isabel Rueda: todos los días en W Radio Colombia anuncian a la “pensadora” con un “Y mientras tanto, ¿qué se estará preguntando María Isabel?”. María Isabel Rueda no me parece precisamente la gran pensadora colombiana pero ella se obliga a hacerse dos o tres preguntas trascendentales cada mañana. Yo no podría vivir así, el mejor tiempo es el que transcurre tranquilamente y creo que las grandes ideas, las grandes preguntas, los grandes pensamientos, aparecen en el momento menos pensado, sin que lo planeemos, sin que nos paguen por pensar.