La intimidad como espectáculo

En muy pocos libros se analizan los textos escritos que se producen hoy en la red por personas conocedoras del tema, por intelectuales interesados en textos de ficción en soporte web como parte de la historia de la escritura y de la literatura, como parte del estudio de temas tan actuales desde hace más de cincuenta años como son: la muerte del autor, el ocaso de la novela y el fin del arte.

Paula Sibilia, en La intimidad como espectáculo, nos presenta el triste panorama que estamos viviendo desde hace ya bastante tiempo en lo relacionado con el yo narrador, la figura del autor y  la creación de este autor, con las obras que produce, quién las produce, con qué propósito, quién las ve, cómo se exhiben, quién gana con la exhibición…

El libro está dividido en nueve partes:

El show del yo.

Yo narrador y la vida como relato.

Yo privado y el declive del hombre público.

Yo visible y el eclipse de la interioridad.

Yo actual y la subjetividad instantánea.

Yo autor y el culto de la personalidad.

Yo real y la crisis de la ficción.

Yo personaje y el pánico de la soledad.

Yo espectador y la gestión de sí como una marca.

Es un libro erudito que nos recuerda los textos más representativos de Walter Benjamin, Virginia Woolf, Marcel Proust, Friedrich Nietzsche y Guy Debord, entre muchos otros, en temas relacionados con procesos de escritura, figura del autor, materia para la narración, el arte de futuro, el comercio del arte, la preeminencia del arte sobre el artista y el propósito buscado por el autor en el momento de aventurarse en el ejercicio de la escritura o de cualquier otro tipo de creación.

 La sociedad del espectáculo, “La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica” y Ecce Homo se constituyen en los textos fundamentales a partir de los cuales se articulan las ideas centrales, que no son nada alentadoras y que en un lector culto y atento pueden llevarlo a replantear el papel que juegan sus textos en la red, en un blog por ejemplo, en un espacio tan banal como el soporto que uso para redactar y publicar esta reseña, precisamente.

La autora considera que los blogs y YouTube son los grandes soportes para crear historias y que casi todas las historias que se presentan en esos espacios son historias banales narradas por gente común que busca ser vista y leída y que para conseguirlo se valen de estrategias que en muchas ocasiones atentan contra su dignidad como seres humanos. A ellos no les importa, lo que de verdad importa es que los vean y los lean.

Los textos que circulan en la red son en su mayoría textos de gente común, personas que quieren ser visibilizadas, reconocidas y remuneradas, lo que esas personas no saben es que las usan. Hay una parte del libro relacionada con el trabajo de marketing que hay detrás de las grandes pequeñas figuras de la web, la gente que se siente triunfadora porque le sirve a una marca.

Hay un gran despliegue a lo largo del libro sobre la forma en que se ha perdido la obra para destacar la figura del autor, ya no importa qué se escribe sino quién lo escribe y qué se sabe de esa persona, especialmente sobre su vida privada. Los lectores y espectadores no esperan historias bien narradas sino hechos reales de gente común, gozan viendo cómo se va narrando una vida, no importa de quién sea, y quieren conocer muchas vidas, no sólo una. Y una vida narrada da paso a otra vida y no hay cuándo parar porque todos los días en los blogs y en YouTube podemos presenciar historias nuevas y eso es lo que busca quien exhibe su vida y quien la contempla: exhibirse como se exhibe otra gente en los programas de televisión más escabrosos que todavía mucha gente sigue tomando en serio mientras los ve. No importa que la imagen personal se deteriore, lo que de verdad importa es capturar lectores y espectadores y sentirse famoso.

La autora no habla mucho de Facebook ni de Twitter y es una verdadera lástima porque es un hecho que son esos espacios los que tienen capturados y perdidos a más seres humanos que se toman por famosos y dan cuenta de su vida privada sin respetar límites. En el libro sólo se menciona a un autor colombiano: Efraím Medina y su desnudo frontal en Técnicas de masturbación entre Batman y Robin, pero es evidente que algunos autores colombianos han llegado mucho más lejos y han caído mucho más bajo. Lo que Carolina Sanín hace en YouTube, por ejemplo, es mucho más lastimero que cualquier desnudo frontal de un hombre en la carátula de un libro, más cuando se trata de una persona que, se supone, sabe bastante de escritura, lectura, literatura, interpretación, manejo de la imagen…

¿Vale la pena leer el libro? ¡Por supuesto!

Si usted ha expuesto un poco su imagen y quiere entender por qué no vale la pena hacerlo este libro es para usted.

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Mercado de lágrimas

Ayer apareció en Facebook el gran amor de mi vida, el primero, inocente, puro y perfecto, el que pensaba que iba a ser para siempre porque yo era una niña inocente y pura que no había vivido casi nada. La mayor parte del tiempo de esa vida tan corta había transcurrido entre libros y cometas que elevaba en la terraza de mi casa todas las tardes de todos los días de la semana. Lo conocí y era el hombre perfecto y todos y todas pensaban que lo era: inteligente, talentoso, tranquilo,  gracioso, sincero, apasionado, detallista, hermoso… No lo pensaba yo, lo pensaba toda la gente que lo conocía, era un niño hermoso de 18 años que medía 1.80 y ponía nerviosas a las niñas bonitas. Cuerpo perturbador, sonrisa perfecta. No era una ilusión óptica, era real tanta maravilla hecha carne y yo era La elegida.

La novelita se acabó y yo casi me muero porque pensaba que era para siempre, una historia de amor para toda la vida como en las telenovelas que nunca vi pero imagino muy dramáticas como mi triste historia de amor. El también estaba atado al sentimiento, llegó a pensar que yo era una especie de bruja que lo atrapaba con plantas poderosas, un día me lo dijo temblando de ira y a punto de echarse a llorar de impotencia porque soñaba con tener más novias, los dos éramos el primer amor de nuestras vidas, los dos sentíamos que no podríamos separarnos jamás, más yo que él.

El conocía a otras mujeres y siempre regresaba vencido, diciendo que no podría vivir sin mí, así transcurrieron doce años de nuestras cortas vidas. Hasta que un día apareció un amigo que se interpuso entre los dos de forma violenta sin conocerlo a él. Me sugirió que dejara la bobada y lo sacara de mi vida con violencia desmedida, como en las telenovelas que nunca vi, con mucho drama. Lo hice y funcionó, desapareció gracias a mi drama durante quince años, pero anoche volvió a aparecer.

Hablamos una hora hoy y a continuación compartiré con la distinguida clientela los pasajes más emotivos de tan excepcional encuentro virtual:

Hola, ¿Cómo estás? ¿Qué hay de tu vida? Espero que bien.

Bien. ¿Usted cómo está?

Hola bien, en Bogotá esta semana

No me diga. ¿Y acaso no vive en Bogotá?

No, me fui desde el 2007 y estuve viviendo en Venezuela hasta el año pasado pero ya no aguanté más

¿Y usted se casó? ¿Tiene hijos? ¿Con quién vive la señorita?

Tuve marido tres años pero nos aburrimos, vivo sola

Sí, a veces viene bien la soledad, pero no es buena consejera

Yo he vivido sola durante mucho tiempo y me gusta

¿Ve?, tengo buena memoria

Sí, muy buena memoria

Bueno, es difícil que las cosas buenas se olviden y con usted compartí cosas muy buenas
Sí. Buenos recuerdos. El primer amor
Yo fui papa a los 39 tengo una niña de 6
Yo también tenia mis dudas pero ha sido una experiencia gratificante
Yo tengo suficiente con los sobrinos. Tengo sobrinos de 30 y de 2
Yo pienso que las personas que pasan por nuestras vidas indistintamente si son buenas o malas, cumplen una función formadora en nuestro crecimiento
Mi esposa venezolana es acuario del mismo día 2 pero nos llevamos terrible
¿Por qué decidió hablarme después de tanto tiempo?
Bueno, por lo dicho anteriormente. Hay personas que pasan por nuestras vidas y aportan algo y eso hace que no se deshechen y sean arrojadas a la caneca del olvido
Sí. Le deseo mucha suerte en todo. Ojalá se vuelva a encontrar pronto con su esposa y su hija y sean muy felices
Me gustaría algún día verla y tomar un café y charlar
Pero para qué. Somos otros. No nos vemos hace mucho tiempo
Sí, no sé cuántos años han pasado
Muchos
Ok, la dejo, no le quito mas tiempo. Esta ciudad ha cambiado mucho, y no para bien, ok
Lo mismo. Mucha suerte en todo